Una de las cosas que más me gustan de Silvia, mi esposa, es que no ve mi programa de televisión. Nunca, ni por casualidad. Lo evita, lo evade, sabe que es tóxico. Antes venía los viernes al programa, pero ahora me dice que ya no le provoca, que se aburre con mis discursos políticos.

Otra de las cosas que me gustan de ella es que cuando le hablo apasionadamente de política, de los conflictos y las intrigas políticas, de mi incierto futuro en la política, bosteza y se queda dormida sin miramientos.

Pero probablemente lo que más me gusta de ella es que siempre está lista y dispuesta a arreglar el problema que se presente. Y todos los días se presenta un problema por lo menos. La vida es una máquina de fabricar problemas. Silvia es una máquina de resolverlos. Yo, entretanto, me quejo y no hago nada.

Cuando nos enamoramos hace diez años, ella tenía un novio motociclista y peleador callejero, y yo tenía un novio periodista y adicto a la moda. Ambos dejamos a nuestros novios. Ella detectó un primer problema más o menos urgente: yo estaba deprimido y tomaba con ansias suicidas muchas pastillas hipnóticas para dormir. A diferencia de mi ex esposa y mi novio, que estaban resignados a que yo me matara de una sobredosis, Silvia se compró el problema y se ocupó de resolverlo. Habló con muchos médicos, se informó con una curiosidad inagotable, se atrevió a decirme que tenía que ir dejando tal y cual pastilla para probar con otros medicamentos. Fue dificilísimo. Pero con el tiempo logramos dejar los hipnóticos.

También le presenté un problema quemante cuando le dije que quería tener un hijo. Ella tenía apenas veintiún años cuando me anunció que estaba dispuesta a darme ese hijo. Quedó embarazada sin dejarse intimidar por las circunstancias. Con precoces veintidós años, me dio una hija. Problema resuelto. No me dijo: quizás, tal vez, más adelante, ahora no estoy preparada, sería mucho para mí. Nada de excusas. Lo hizo. Punto.

Pensé que, siendo ella tan joven y teniendo a sus padres y amigas en Lima, podría ser un problema que no se acostumbrase a vivir conmigo en Miami. Se acostumbró enseguida. Amó Key Biscayne, mi barrio de casi toda la vida adulta. Se hizo vecina orgullosa de esa isla en la que por fortuna vivimos. Nunca se quejó, se deprimió, se dejó invadir por la nostalgia. Nunca me reprochó que la hubiera alejado de Lima. Al contrario, vio todo lo bueno de Miami y se sintió encantada en su nueva ciudad. Hizo amigas con suma facilidad. Tiene amigas argentinas, españolas, venezolanas, colombianas. Todas la adoran. Todas la buscan porque saben que se ríen mucho con ella. Silvia siempre tiene ganas de salir a tomarse dos copas de vino y reírse de todo. Para ella, todos los días son geniales, felices, perfectos. No se queja de nada. Ve el lado bueno de la ciudad y de su gente.

Yo me levanto a mediodía. Silvia está en pie desde temprano. Cuida de que nuestra hija llegue a tiempo al colegio y, a la vez, me cuida el sueño. Mientras duermo como un holgazán, ella toma clases de tenis con su profesora paraguaya, va al gimnasio de su instructor colombiano, habla por teléfono con su siquiatra argentino que está en Buenos Aires, va al supermercado y hace las compras, resuelve todos los problemas de la casa, hace las diligencias, cumple los mandados. Y todo lo hace contenta, a gusto, sin quejarse.

No hay problema que ella no pueda resolver. Lo que más le gusta es que yo le diga: mi amor, tengo un problema, no sé qué hacer, por favor ayúdame. Ella es feliz ayudándome, enfocándose, tratando de entender cómo resolver el problema. Si se atasca la impresora o se queda sin tinta, ella se ocupa. Si no sé cómo firmar un contrato que me han enviado por correo electrónico, ella convierte el documento de Word a PDF. Si tengo que imprimir un recibo, ella lo hace en un santiamén. Si el televisor no coge la señal satelital y está por comenzar el partido de fútbol y yo me quejo como un pusilánime y maldigo mi suerte, ella se concentra y trae de vuelta la señal del fútbol. Si me salen pelitos en la nariz o las orejas y no sé cómo cortármelos porque soy un tontín, ella me los corta. Si me duele algo, ella encuentra el aparato correcto para darme un masaje. Nunca me dice: estoy cansada, no fastidies, es tu problema. Siempre está lista y dispuesta y encantada de darme una mano y arreglar el problema.

Con nuestra hija es igual. Todos los días Silvia va al colegio y ayuda a la profesora. La adoran en el colegio. Hace de todo. Lo hace por puro placer. Decora, redecora, organiza, compra, lleva presupuestos, hace manualidades: lo que le pidan, allí está ella, siempre lista. Y en las tardes lleva a nuestra hija a clases de karate, a clases de piano, a la sicóloga, a clases de tenis, a clases de actuación. No paran. Son infatigables las dos. Yo, entretanto, estoy en la casa, tratando de escribir, es decir no haciendo gran cosa. Ellas capturan la vida en todo su esplendor y la celebran con un alborozo deslumbrante. Es un placer ver cómo van y vienen sin detenerse un momento a lamentarse de nada. La vida es una película fantástica y ellas son las grandes protagonistas.

Todos los días llegan cajas, muchas cajas a nuestra casa. Todas las compras las hace ella por Amazon. Está siempre atenta a que no falte nada. Sabe lo que me gusta y lo compra sin consultarme. Me compra las corbatas, las medias, los calzoncillos, las zapatillas para correr, las zapatillas para jugar tenis, el mejor protector solar, la mejor crema humectante, todo, absolutamente todo lo que yo pueda necesitar. Sabe mis gustos, mis manías, mis tallas. Sabe lo que necesito antes de que yo lo sepa. Está siempre un paso adelante. Yo voy a la zaga. No me entero de nada. Solo me ocupo de pagar las cuentas. Pero eso no tiene mérito. Tengo tanto dinero que a veces no recuerdo bien cuánto tengo.

Cuando viajamos, ella elige los hoteles, los vuelos, los restaurantes. Ella hace las maletas y decide qué ropa me conviene llevar. Ella se sabe de memoria los números de viajero frecuente, los códigos de viajeros pre-chequeados, las maneras legales de cortar camino en los controles migratorios. Cuando manejo, me dice las rutas, evita las congestiones, usa los programas correctos para llegar más rápido al destino. Si necesitamos un Uber, ella lo llama, pues yo no tengo siquiera la aplicación, tengo un celular viejo que llevo apagado y prendo renuente al final del día para oír los mensajes. Estemos donde estemos, ella sabe cuál es la mejor ruta para llegar al destino correcto en el menor tiempo posible.

¡Cómo se equivocaron quienes la subestimaron! Pensaron que era un amor pasajero. Yo sabía que era la mujer de mi vida.

El problema más arduo de cuantos ella ha resuelto fue entender la raíz de mis crisis maníacas y mis crisis depresivas, suicidas. Me llevó de las orejas a numerosos médicos, yo quejándome por supuesto. Fue probando, experimentando, investigando, hasta golpear la tecla correcta. El problema era que soy bipolar. Me dieron los medicamentos correctos y me cambiaron la vida. O me salvaron la vida.

Otro problema que supo resolver con gran inteligencia y sentido práctico fue el de mi bisexualidad. Silvia entendió que, bien mirado, ese no era un problema. No se propuso cambiarme en modo alguno. Le encanta mi sensibilidad femenina. Estimula, alienta, aplaude mi lado gay. Se ríe de mi delicado lado masculino. Deja que ambos fluyan y coexistan libremente, sin represiones. Hacer el amor con ella es una fiesta divertida e impredecible porque no sabemos cuál de los dos será la parte activa y cuál, la pasiva. Lo vamos descubriendo a medida que los cuerpos hablan el lenguaje silente del amor. Puedo ser un hombre más o menos brioso, o una señora más o menos pudorosa. Ella ama a los dos. Puede incluso que ame más a la señora pudorosa que se agazapa en mí. Por eso nos enamoramos, nos casamos y tuvimos una hija. Porque nos parece que el amor es un juego que puede reinventarse cada noche. Es muy aburrido ser el mismo todo el tiempo.

Silvia no tiene miedo de decirme lo que piensa. Si le digo que voy a meterme en política, me dice: vas a perder, te vas a arrepentir, vas a terminar preso. Si le digo que quiero hacer una película, me dice: vas a perder plata, no seas tonto. Si le digo que quiero comprarme una casa en Buenos Aires, se ríe de mí y me dice: es mucho más cómodo quedarnos en el Alvear y desentendernos de las cuentas de mantenimiento, si al final vamos solo dos veces al año. Si le digo que quiero hacer tal o cual negocio (un restaurante, unas pastillas para el pelo, unas gotas de aceite de marihuana), me dice: mejor dedícate a escribir y no pierdas el tiempo haciendo huevadas.

Pero lo que más me gusta de ella es que de pronto estoy hablándole de política tarde en la noche, y estoy completamente poseído por la fiebre política, y me creo un sabelotodo, y siento que estoy diciendo una gran y poderosa verdad, y luego la miro de soslayo y descubro que mi cháchara la ha puesto a dormir. Me enternece mucho ponerla a dormir cuando le hablo de política. Me doy cuenta de que soy un viejo aburrido.

Mañana nos vamos a esquiar a las montañas de Canadá. ¿Quién será la mujer que me ponga las botas de nieve, y me consiga los equipos para esquiar, y me abrigue con la ropa polar más confortable, y me ayude a levantarme cuando me caiga aparatosamente? ¿Quién me recordará mi cita con la masajista del hotel, quién llevará aparatos para hacerme masajes en los pies, quién me echará cremas y ungüentos para aliviarme las lesiones tras las caídas inevitables? Ella, Silvia, mi amor, el gran amor de mi vida.

Solo hay un problema que no parece tener solución, y es que ya no sé vivir sin ella.

73 pensamientos acerca de “El gran amor de mi vida

  1. José

    Una de las mejores columnas jaime, por el hecho de que pude sentir una rara sensacion en una parte del escrito que llego a desagradarme un poco, pero el final radicalmente cambio lo que senti y mostro ser mas que simples palabras, nos hace ser testigos del gran amor que sientes por tu esposa, y es esa la manera de como logras jugar con las emociones y sentimientos del publico lector con la que agradas y encantas .

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  2. Paulina

    He sido tocada primero por la lectura del primer amor que fue tu prima te confieso me quede al comienzo boca abierta senti verguenza propia y ajena y dije bueno a alquien tambien le paso pero tuvo el valor de superar los remordimientos de una educacioncastrante y castugadora ante tal hecho deprorable y luego quise llorar de la felicidad pues describes exsactamente ese sentir de amor conexion espiritual y por ello llegue aca y ahora te comento que el amor es quien se lo gana de quien se la juega contra pronosticos y contra la propia baja autoestima que rechaza y lacera cualquier acercamiento y en realidad no es mas que un grito desesperado de ser amado profundamente y eso es ahora lo que vives y me alegra ya que el amor es un sendero llena mas de espinas que de rosas y te doy la gracias x que esta noche me he conmovido con tus letras Jaime Gracias

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  3. Cecilia Gómez

    Ella es la mujer que resuelve su vida, prácticamente hace todo, explotada al máximo, pero al dejarte en un estado prácticamente parasitario pronto morirás, ella heredará.

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  4. German G

    Jaime, hace algunos años veia tu programa en la tv colombiana, la memoria me traiciona y no recuerdo como llamaba pero tenia tu nombre y eso ya era suficiente. Talves la mezcla de esa forma particular de hacer periodismo con la mezcla de politica, eso me gustava mucho. Hoy me deleite leyendo un par de articulos tuyos, muy buenos un amor como el mar y este el de silvia, me identifique con el articulo pues en casa yo soy Silvia quien resuelve cada cosa…me gusto mucho la manera como escribe hay algo macondiano en esas palabras. Me parecia estar al lado tuyo mientras le daban el masaje con una de esas maquinas….

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  5. Ana Rivera

    Jaime bello….es la milesima vez que leo esto y no me canso. Hermosísimas palabras y hasta se me escapan las lágrimas. Que sigan siendo felices y amandose con esa picardia que los caracteriza. Besos a la hermosa Silvia.

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  6. Kspia

    Me encanto!!!!! Para los que vemos tu show y te oímos hablar de ella y hemos visto a Sílvia allí sabemos que todo lo que haz dicho hoy es verdad, q bonito que en vez de forcejear en cambiar el uno al otro se acepten y compenetren tal y como son, larga vida a ese amor!

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  7. San Meza

    Hermoso!! La manera como le das color a tu sentir es increíble, pareciera q las palabras brotan sin ningún esfuerzo para ser plasmadas en una lectura entretenida y con un mensaje enternecedor. Me encanta saber q llego alguien a tu vida para q le diera un nuevo sentido, son el Yin y el Yang se complementan perfecto. Ya quisera tener un hombre complicado q al final sepa reconocer el amor x el que suceden todas las cosas, en cambio sólo tengo un quejón amargado jaja.
    Te digo desde siempre, te admiro y admiraré toda la vida, acepta el sabio consejo de tu esposa sigue escribiendo Jaimito q a mi me deleitas con eso.

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  8. Iris Clavijo Guibert

    Verdaderamente peculiar historia. Pero tan adorable como quisiera que fuera ´´comon practice´´ de parejas. Me imagino cuantos, en buena onda, los envidian!!! Yo adoro que esten tan bien y que hayan encontrado la felicidad, pues es lo que transmiten tus palabras. Te respeto mucho señor Bayly, keep it up with Silvia y la nena!!!.

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  9. Gina

    Los amo. Me enamore del amor de ustedes… Es una genia Silvia, perfecta en su rol de ejecutiva del hogar y la simbiosis perfecta para cualquier mujer… Ella compra y tu pagas… No puede haber mejor perfección. Bendiciones y disfrutense mil vidas más.

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  10. Rocío

    TENGO que reblogearte, tus letras siempre me han movido, pero esta vez DEBO hacerlo, así que espero no hayan represalias legales jajajaja!

    Felicidades, Jaimito!

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  11. Roberto Alejandria

    Con dinero o sin dinero, lo importante es aprender a vivir feliz, yo no tengo dinero pero si tengo al igual que tu Jaime una mujer a quien adoro con locura y que respeto y admiro con todo el corazon, cada dia salimos a trabajar y regrsamos a casa con ganas de conversar y compartir lo pasado en nuestro dia, tenemos dos hijos los cuales son nuestra adoración, y juntos tratamos de ser felices por supuesto no somos perfectos pero nos amamos. Gracias por la columna que escribistes Jaime

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  12. Maribel

    Hola Jaime,me encanta que seas feliz y que hagas feliz a Silvia y a tu pequeña hija.Que bonito amor !!! Me emocionaron sobremanera como describes pasajes de tu vida a su lado.Definitivamente es genial el amor que se tienen y me encanta que lo celebren día a día.Muchas felicidades para ustedes,ámense todos los días ya que encontraron el amor,que es tan difícil en estos tiempos.Felicidades !!

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  13. Alina

    ¿suertudo?, la suerte no se encuentra se construye desde dentro de uno mismo.
    ¿platudo?, algunos lo logran con mucho sudor y otros sin,… ¿y qué? es más que conocido que la plata no te da felicidad, aunque no negaré que resuelve muchos problemas, no todos, pero sí algunos.
    ¿feliz?, si, tus letras destilan felicidad, bien por vosotros!! y gracias por compartirla con tanta delicadeza.
    =)

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  14. Gonzalo

    Se acostumbro rápido a Miami, aceptó tener un hijo tan joven , nunca se queja de nada, y tiene “amigas” que la adoran.

    Haber llévala a vivir a Cerro de Pasco, o quítale las comodidades que tiene una mortal clase mediera limeña.
    Aceptó sin dudar tener un hijo tuyo. Haber que se lo pida un “don nadie” que después no va a poder darle una buena pensión en cuanto, por cosas de la vida , se separen.

    Ya lo dijiste , y es verdad supongo, tienes mucho dinero, y el dinero todo lo hace mucho más llevadero y fácil.
    Los amigos se ven en los momentos difíciles, si eres la esposa de una figura de la TV , no dudo que le sobren “amigas”. Talvez otro gallito le cantaría si no fuese la esposa de Jaime Beilisss.

    Yo en su lugar tampoco me quejaría de nada…además imagínate ,con esa hermosa e inteligente hija que tienen.
    Y digo “yo en su lugar” en el supuesto fuese mujer, que no lo soy claro, soy bien varoncito, eso creo al menos.

    Creo que si , no pocos se equivocaron, y no dudo que haya resultado mejor de lo que se imaginaron muchos por ahí. Pero tampoco creo que es para tanto , y no es envidia. Nada quita que les desea que les vaya bien, y la hija que tienen, lo reitero, lo vale todo. Felicidades.

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  15. Marco Castro

    Maldito Infeliz …. la vida te sonríe. Ha sido una de tus publicaciones que más he disfrutado. Pensé que la de tu madre con la visita al Papa no tendría comparación pero esta con Silvia es un plus. Saludos viejo !

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  16. ALAN PEREZ

    Jaime no soy de escribir en estos blogs… pero estoy feliz por tu grandes consejos y que a la vez es tu vida actual… me enseñaste algo hoy dia… estoy agradecido… Bendiciones…

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  17. Carelo

    Hola Jaime,
    Crees que todo sería igual sino tuvieras tanto dinero como dices? La dependencia es una enfermedad… y para este caso: lo vuelve inútil a uno, pero, hay tanto dinero, que si ella dejara de existir, sería fácil de resolver!!!?? O tal ves lo tuyo solo es engreimiento… Disfrútalo mi hermano!!!

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  18. lily

    cuando haces lo que deseas hacer sin obligacion alguna, como tu esposa, eso es amor…… que importa lo que digan las feministas que lo unico que desean es que les salga pene para sentirse poderosas, cuando no comprenden que ser mujer es simplemente tener el poder mas grande de todos, el de ser madres! aunque no quieran tener hijos, tienen el poder de hacerlo y eso, simplemente nos hace no ser iguales. Viva el amor!!!

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    1. Luz

      Y que tiene que ver el hermoso hecho de ser madre, con ser la sirvienta personal de tiempo completo del marido? Además admite que no puede conversar sus intereses con ella porque se duerme. Mujer florero.

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    2. Susy

      las feministas lo único que queremos es que no nos violen y nos descuarticen, las mujeres también somos seres humanos, ninguna quiere un pene porque el no es mejor ni peor que la vagina… hazte ver al psiquiatra,

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  19. Luz

    Felicidades tienes una perfecta ama de casa de los años 50. Una mujer que vive exclusivamente para atenderte. A la mierda la liberación femenina. Para ser ex gay resultaste bastante machista.

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  20. Leyda

    Hoy estoy leyendo tu columna y me siento feliz, poder saber que aun existe un hombre en el mundo que valora lo que hace su mujer por él y por su hija, reconocer que lo ama por todo lo que hace cada día y que tu la mas por ser quien es para ti. Es una gran suerte para ambos, sigan así, el mundo les pertenece, la felicidad es vuestra. Soy su admiradora desde este país desbaratado a pedazos por la indolencia de unos políticos locos y ambiciosos, que solo piensan en ellos y en sus vidas de nuevos ricos, sin mirar al pueblo que se muere de hambre

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  21. MARIBEL TORRES DAVILA

    Felicidades Jaime por la bonita familia que tienes eres lo máximo leo siempre tus columnas son muy sensibles igual q tú Ojalá llegué el varoncito aunque por lo que cuentas Silvia y Zoé son mejores amigas que sea lo que Dios decida igual Muchas Felicidades

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  22. Melody

    No dejas de sorprender, al final sos un pelotudo que No sabe hacer nada. Te cuida como a la hija y encima sos maricon.. Estaría bueno que vayas escribiendo virtudes si las tenes. En la tele sos un genio, presiso y concretos tus pensamientos pero en la vida un parásito. Saludos desde Buenos Aires !

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    1. Veronica

      ¿cómo q no sabe hacer nada? Sabe hacer dinero. Y con el dinero pues puede pagarse todas las comodidades que desee. Además es inteligente pues se define como hombre machista y tuvo la inteligencia de encontrar a una mujer machista que lo acepte tal cual es. Una mujer femisita jamas lo aceptaría. Silvia es machista al igual que él.Mira ellos son felices en sus roles él es feliz siendo el proveedor y ella en su rol de cuidadora del hogar y del marido. Mira que en Perú hay harta gente machista yo particularmente no comparto esa forma de vida. Ni me sentiria orgullosa de que mi marido vea en mi a una perfecta empleada que soluciona las cosas prácticas de su vida. Para mi seria feo que mi pareja no pueda conversar, discutir temas interesantes conmigo. Que no ame mi mente. Pero en fin cada uno elige la vida y la pareja que le acomode. X eso te digo entre machistas ellos se entienden.

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  23. Joel

    Cuando leo tus columnas, siento como si tomara whisky y como si estuviera en otro mundo, waoo es una sensación única, saludos Jaime desde Panamá, buena dicha por ti y Silvia, que viva el amor!!

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  24. Nancy

    Hola Jaime, te sigo desde siempre, soy peruana y vivo en USA. Que alegria poder seguir leyendo tus locuras y saber también que eres feliz. Mi hija y yo leímos tus primeros libros mientras aún vivíamos en Peru. No cambies nunca hermoso!

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  25. Vanessa Pita

    Qué afortunado eres de tener un amor así. Felicidades Jaime valora siempre a esa gran mujer que tienes al lado. Ojalá algún día pueda encontrar a un amor no igual, pero tan sincero como ese. Saludos, siempre leo tus columnas Jaime, no cambies nunca.

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  26. Marlene Maguiña

    Que hermoso que hablen asi de ti,Silvia es lo máximo,así somos las mujeres Hijas,hermanas,esposas,madres,amigas y cuando más cosas podamos solucionar somos más felices.

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  27. Haydeecita

    Se ve que hiciste una gran elección, mi esposo me llevaba 17 años, fuimos inmensamente felices, mi primer novio, mi único novio, hasta que la muerte nos separo, no tiene nada que ver la diferencia de edad, yo era lo suficiente madura, para comprender el gran hombre a quien me unía, Silvia lo vio, sean felices, no se preocupen de nada dejen que la vida los lleve, vivan. disfruten, lo demás viene solo, Felicidades.

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  28. Hector Ramos

    Que hermosa columna…te salió del alma Jaime…que párrafo tan maravilloso: “¡Cómo se equivocaron quienes la subestimaron! Pensaron que era un amor pasajero. Yo sabía que era la mujer de mi vida”.

    Que siga feliz su vida juntos…y que la vida les depare mil cosas bellas…para mañana 19 de febrero que tenga un muy feliz cumpleaños Francotirador!!…

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