No hay rencores

      Barclays estaba en la suite presidencial de un hotel en Lima con vistas al océano Pacífico (“si no puedo ser presidente, me contentaré con ocupar las suites presidenciales”, solía decir, en tono risueño, a sus amigos), cuando su hermano John le dijo por teléfono: -El juez ha dictado orden de captura. Van … Sigue leyendo No hay rencores