El hijo menor de Alberto Fujimori ha salvado, por el momento, la presidencia comatosa de Pedro Pablo Kuczynski.

Kenji Fujimori y otros nueve congresistas afines a él se abstuvieron de votar en la sesión que aspiraba a despojar del cargo al presidente peruano, acusándolo de incompetencia moral.

Esos diez congresistas, pertenecientes al partido fujimorista, decidieron romper con la línea oficial, se declararon en rebeldía y, en la práctica, se solidarizaron con Kuzcynski, al no votar para destituirlo.

De haber votado lealmente con su partido aquellas personas elegidas bajo el paraguas del fujimorismo, Kuczynski ya no sería presidente. Faltaron ocho votos para despedirlo: los de Kenji y sus conjurados.

En agradecimiento al gesto compasivo de Kenji, ¿indultará Kuczynski al veterano ex dictador Fujimori? No parece improbable. Hay el rumor creciente de un acuerdo bajo la mesa entre Fujimori, que quiere salir de la cárcel, y Kuczynski, que no quiere entrar en ella. El ex dictador ordenó desde prisión a su hijo menor rescatar a Kuczynski del naufragio seguro en el Congreso. No sería extraño que el presidente le devuelva tamaño favor con un perdón navideño. Me temo que Kuczynski será el gran perdedor. Quedará como un débil sin principios ante sus amigos y enemigos. Debió indultar a Fujimori antes. Si lo hace ahora, lucirá como un acuerdo infame, deshonroso, para que ambos, el ex dictador y el presidente embustero, burlen a la justicia.

Los congresistas más lúcidos, García Belaunde y Mulder, votaron a favor de la vacancia presidencial. Celebro su inteligencia y valentía. Son dos pesos pesados de la política peruana. Tienen la sabiduría de conocer sus limitaciones: brillan en el Congreso, pero no aspiran a presidir la república. Ninguno es sospechoso de simpatías, benevolencias o amiguismos con el partido de los Fujimori. Ninguno podría ser acusado de golpista encubierto o enemigo de la democracia. Son grandes demócratas de toda la vida. Precisamente por eso, no dudaron en votar contra Kuczynski. Comprendieron que las faltas éticas cometidas por el anciano presidente eran de tal gravedad que justificaban su remoción del cargo. No era un complot antidemocrático. Era una decisión institucional, ceñida al marco legal. Había que salvar al país de un líder salpicado por el fango de la corrupción. Había que sancionar moralmente a un presidente acanallado y deshonesto.

Muchos de quienes salvaron la presidencia bastante averiada de Kuczynski saben que es culpable. Incluso miembros de su diezmada bancada han dicho en privado que están decepcionados de su líder. Saben, porque no son tontos, que lo que hizo el presidente estuvo mal, muy mal: no debió firmar esos contratos, no debió cobrar esos dineros, no debió conceder esas obras públicas con su firma y la del presidente rufián al que servía con diligencia, no debió mentir con descaro sobre todo aquello, no debió tomar por tontos a los peruanos diciendo que todo ocurrió por descuido y que ya lo había olvidado por desmemoriado. Aun a sabiendas de que obró mal y es culpable, aun decepcionados de él, muchos de quienes se rehusaron a votar para destituirlo se aferraron al siguiente argumento: el castigo es desproporcional a las faltas éticas cometidas, qué político no miente, qué político no incurre en tráficos de influencias, echarlo de la presidencia sería una sanción excesiva, y además al Perú, a su democracia, a la buena marcha de la economía, a su imagen internacional, no le conviene que el Congreso en encabrite, se aleone y expectore al presidente como si fuera un salivazo. Congresistas de la izquierda, el centro y la derecha eligieron esa fórmula piadosa, indulgente: aunque ya no creemos en el presidente, y sabemos que su credibilidad está seriamente mellada, y asumimos que el resto de su gobierno será una agonía en cámara lenta, pensamos que es mejor para el Perú que un gobierno elegido legítimamente por el pueblo no concluya de este modo áspero, accidentado, que se parece a una emboscada.

La izquierda, que, por fobia a Fujimori y los suyos, llevó a Kuczynski al gobierno, lo ha vuelto a salvar, por las mismas razones: si los veinte congresistas de izquierda hubiesen votado por la destitución, lo hubieran tumbado, ya no estaría en pie, ocupando la escena central del poder. Pero muchos de ellos se negaron a votar, lo que era, por supuesto, una manera medrosa, pusilánime, de votar a su favor. ¿Por qué le salvaron la vida política, por qué le perdonaron unas trapacerías y unas mermeladas que con seguridad no le hubiesen pasado por alto a Keiko Fujimori? Precisamente porque odian a Keiko de un modo volcánico, telúrico, hasta el fin de los tiempos, y sabían que la caída de Kuczynski habría sido una victoria política de la hija de Fujimori. Así, pues, los congresistas de izquierda, puestos a elegir entre dar una reprimenda moral a Kuczynski o agraviar a Keiko, eligieron lo segundo. Para ellos, toda derrota de Keiko es una victoria. Para ellos, el presidente es apenas una piraña por comparación con la ballena asesina que ven en Keiko. Les disgusta profundamente, y hasta un punto es comprensible, que los catones de la moralidad pública sean, al mismo tiempo, los defensores del ex dictador Fujimori, que encabezó un gobierno de grandes ladrones y asaltantes de caminos, al lado de los cuales Kuzcynski parece ahora un monaguillo pío, un niño de teta.

¿Merecía Kuczynski seguir siendo presidente, conocido el tamaño sideral de sus faltas éticas, recibiendo dineros indebidos de la constructora brasilera? Yo creo que debió renunciar. Ser ministro de Estado, adjudicar obras publicas millonarias a una empresa privada, y, simultáneamente, cobrar consultorías a esa misma empresa, me parece un conflicto de intereses gravísimo que tal vez bordea el delito. ¿Hubiera sido un mejor presidente el segundo en la línea de sucesión, el honorable señor Vizcarra? Creo que no. ¿Le convenía al Perú que asumiera la presidencia temporalmente el presidente del Congreso, señor Galarreta? Creo que no. ¿Era bueno para el Perú ir a unas elecciones anticipadas, con toda la clase política profundamente encharcada en el lodo de la corrupción? Creo que no. Entonces, ¿es inocente Kuczynski de cuanto se le acusa? No, claro que no, es obvio que miente y está embarrado. Pero ¿es terrible o apocalíptico que el presidente siga en su cargo, a pesar de su indefendible conducta pública? Pues no, tal vez no. ¿Soy cínico al decir que un presidente deshonesto puede ser un buen gobernante, incluso uno excelente? No lo sé. Pero no siempre los hombres más virtuosos y honrados son los mejores líderes políticos o jefes de Estado. A menudo, hombres éticamente muy imperfectos pueden poseer la lucidez y la determinación para encaminar correctamente a las naciones que dirigen.

Yo no he votado por Kuczynski y celebro haber desconfiado de él en las ocasiones en que fue candidato presidencial. Yo hubiera votado a favor de destituirlo, y así lo dije en mi programa. Dicho eso, y asumiendo que el señor es bastante marrullero, y previendo que tal vez surgirán otras acusaciones de corrupción que le impactarán en la línea de flotación y acaso terminen de hundirlo, creo que no es ninguna tragedia que de momento su gobierno siga en pie y, aunque malherido, saliera airoso de la guillotina.

Como he votado por la candidatura de Keiko Fujimori, y no he tenido miedo de decirlo públicamente sabiendo que me metería en un lío del carajo, uno más, y como me pronuncié a favor de la renuncia o la vacancia del actual presidente tan venido a menos, ¿es justo concluir, como muchos de mis detractores hacen, que soy un fujimorista fanático, fervoroso? Pues no, no es justo, ni es exacto. No soy ni he sido nunca fujimorista. Me opuse a Alberto Fujimori tan lejos como el año 90, me opuse a su golpe de Estado el 92, renuncié a la televisión y me fui del país al día siguiente del golpe porque no quería vivir en una dictadura, me opuse públicamente a su candidatura tramposa el año 2000 (hay una portada del diario peruano “La República” que no me desmiente), y en general considero que fue un dictador bastante corrupto e inescrupuloso y que es justo que haya sido confinado en un calabozo. Sin embargo, pienso que la hija de un dictador no está genéticamente condenada a repetir los vicios y abusos de su padre. He confiado en Keiko, sin extenderle por eso un cheque en blanco. Si se comprueba que recibió dineros sucios, que incurrió en actos de corrupción, apoyaré que se haga justicia y vaya presa, por supuesto. No olvidemos que apoyé resuelta y públicamente a la conservadora Lourdes Flores en dos candidaturas presidenciales, hice campaña por ella desde la televisión, y no por eso fui o soy todavía “floresista” o “florista”. A la larga me decepcioné de ella y no tuve ningún reparo en hacerlo público y hasta hacer campaña contra ella. Que haya considerado a Keiko como el mal menor, comparada con Humala y más tarde con Kuczynski, no significa que sea fujimorista, por el amor de Dios.

En general, el fujimorismo defiende casi todo lo que yo deploro: las armas, los espadones, la bota militar, las sotanas, los curas conspirativos, la moral decimonónica, el honor chapado a la antigua, la conjura de los necios y mediocres, la chatura de miras, la prepotencia moral, el nacionalismo baboso, la aversión a la cultura. El fujimorismo es la derecha conservadora y con espasmos autoritarios; el presidente superviviente es la derecha mercantilista, lobista, mañosa, coimera; y yo soy la derecha liberal, libertaria, libérrima, laica, y a mi derecha sólo está el abismo, el precipicio, el fin del mundo.

26 pensamientos acerca de “A mi derecha, el abismo

  1. Javier Alva

    Mulder un brillante Congresista para blindar y evitar investigar a los verdaderos corruptos como Keiko y Allan García. Creo que no te has enterado de las Cenas pro Keiko en NY/NJ por 1,000 dólares en las cuales las entradas o tickets son repartidas en forma de regalo. Todos te respetamos como un brillante escritor pero creo en este caso estás bastante parcializado. Solo con pensar que un congreso lleno de energúmenos, matones e ignorantes puedan vacar un presidente solo para engrandecer el ego de Keiko nos da escalofríos. Un abrazo Jaime , eres MI ESCRITOR FAVORITO.

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  2. Karina

    No fallaste en tu análisis. El tio blandengue la cagó a colores y nos hizo pasar una navidad algo incómoda. Por cierto, deberias escribir un poco más sobre política. Me ha gustado mucho tu visión, tiene mucho sentido, me ha abierto un poco más el panorama, creo que hay algunas cosas que debo replantearme. Un texto igual de acertado, pronto!

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    1. Erick

      Muy acertado no es. Según el, Keiko no es como su padre y hay que desvincularla de él. Si hacemos eso, no queda nada, ni una líder, ni una persona con buenos cuadros profesionales, ni una persona de experiencia, absolutamente nada. Su plan de gobierno es un chiste, si revisaste el de Kuczynski en aquella época, te diste cuenta que era el mejor expuesto. Jaime es un genio, pero la imparcialidad no es su fuerte.

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  3. JeanPaul Crousillat

    Discrepo con algunos puntos tuyos, Jaime. Tú dices que los hijos no tenemos por qué ser iguales que los padres. Y opino lo mismo. Pero, entonces, ¿por qué escogió Keiko como congresistas a muchas personas manchadas por corrupción y, peor aún, a un Joaquín Ramírez bastante cuestionado? ¿Por qué no se deslindó de ellos apenas salieron a la luz muchas cosas negativas?

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    1. Harold Blanco

      Me parece que hay Un vacío sobre este tema y espero que Jaime Bayly lo esponga.. la relación existente de Joaquín Ramírez con Keiko Fujimori y la denuncia realizada por un agente de la DEA… que hay de cierto con este tema… esperamos que lo tome en cuenta.

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  4. RAUL HUAMANI

    Lo peor ya sucedió, #PPKK libero a Fujimori y ahora todos aquellos zurdos que dijeron NO a la vacancia se rasgan las vestiduras, patético por todos lados. Caso contrario de los del nuevo partido de Kenyi, creo que si sabían lo que estaba por venirse. A todo esto, solo quería comentarte que a tu derecha hay una pequeña loseta muy chiquita de los que no somos ni liberales, ni libertinos, ni conspiradores, ni huele culos, ni trasnochados, ni coimeros y mucho menos cucufatos, pero por eso no nos interesa la política y menos el poder, solo trabajamos para salir a flote y separarnos de la lacra, muy difícil y muy complicado en país muy acostumbrado a las etiquetas, algunas rojas y otras mas bien azules, luego de ese mínimo espacio viene el abismo hondo, oscuro y hediondo.

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  5. felipe castro

    estimado Jaime, tuve la oportunidad desde muy joven de ser participe de la politica peruana. se que tus comentarios son bastante acertados, pero por otro lado creo de mandar real y cruel que si Alan Garcia no hubiera solo presidente en 1980 no habria un fujimori o un Toledo despues , es lamentable que nuestras memorias Sean tan fragiles , Alan Garcia despedazo mi patria , siendo niño conoci Las colas , senti que plata no valia nada, vivi a oscuras por que dinamitaban Torres y Torres de Alta tension , vi Los cerros iluminados de una hoz y un martillo, escuche balaceras , vi como todos Los Dias Los titulares solo mostraban la crueldad de Las huestes terroristas , policias , comisarias , militares emboscados y asesinados , esa era mi patria durante el.gobierno de Alan Garcia. alguna vez pidio perdon, alguna vez destino fondos o ayuda para esas viudas o invalidos de su inepta obra como presidente? nunca vi una marcha reclamando por que llevaba a mi pais a peor decadencia de nuestra historia Republican. si algo lamento es que haya tanto desmemoriado que como y eligio para mi al peor presidente que tuvo mi pais ALAN GARCIA es el culpable de todo lo que se desencadeno despues de su primer gobierno , pero el vive feliz y lejos de mi patria a la cual causo un daño irreparable.
    perteneci a la chap y a la jap. que ironia.

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  6. Juan Manuel Zapata

    Hola Jaime, me gusta el estilo que tienes para decir las cosas y lo objetivo que sueles ser, realmente compartes parte del sentimiento de muchos de nosotros que apuesta por una forma leal al trabajo que muestran los políticos en nuestro país, aunque lamentablemente son pocos los que tienen convicción en sus decisiones. Lamento mucho el fraude de presidente que tenemos y los rencores políticos que mantienen al Perú tan dividido.

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  7. Sarimaria

    Que buen analisis Jaime!. Creo que tienes toda la razon. Me encanta tu manera de pensar y expresar las cosas.
    Esperemos que este nuevo año traiga mejores circunstancias a nuestro pais.
    Una feliz navidad oara ti y tu familia.
    Y un bendecido año 2018.

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  8. Monica Bernal Prado

    Dudo que Mulder sea un Democrata intachable. La corrupción embarro a todos incluso periodistas como tú y recuerdo la lucha q realizaste para que Villaran ganara las elecciones, ahora sabemos que Odebrech la apoyo tal vez recibiste algun incentivo para tu fervoroso apoyo, fue ahí que deje de escuchar tu opinión, pero concuerdo con lo que dices este gobierno esta debilitado y el escenario de quedarnos con Galarreta de presidente es nauseabundo , esperemos que PPK entienda que debe de bluscar debajo de las piedras a gente descente que contribuya a limpiar esta cloaca. PD Fujimori nunca mas, estoy convencida que con Keyko en el poder hubiera sido peor.

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  9. Monica Bernal Prado

    Dudo que Mulder sea un Democrata intachable. La corrupción embarro a todos incluso periodistas como tú y recuerdo la lucha q realizaste para que Villaran ganara las elecciones, ahora sabemos que Odebrech la apoyo tal vez recibiste algun incentivo para tu fervoroso apoyo, fue ahí que deje de escuchar tu opinión, pero concuerdo con lo que dices este gobierno esta debilitado y el escenario de quedarnos con Galarreta de presidente es , esperemos que PPK entienda que debe de buscar debajo de las piedras a gente descente que contribuya a limpiar esta cloaca. PD Fujimori nunca mas, estoy convencida que con Keyko en el poder hubiera sido peor.

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    1. Teresa

      Que ignorancia, nadie es culpable de creer en alguien y luego dedepcionarse, nos pasa a todos , eso pasa hasta en los matrimonios, así que no te la des puritano y perfecto porque de personas como tu esta lleno el infierno.

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  10. José Adrián Hurtado Guevara

    Hoy 26 aquí en Lima la clase política la encontramos apurada por salir en la tele o la radio para señalar su posición frente al indulto. Ponen algunos cara de sorpresa, poses, oposición, amenazan renunciar, etc. Para el ciudadano de a pié cansa verlos decir hoy una cosa y al día siguiente contradecirse. Del artículo de Jaime rescatar la mención a Garcia Belaunde y Mulder. De los demás sólo se ve doble moral, doble discurso, doble de todo. Así vamos a una nueva elección donde una vez más veremos la lucha por el botín político, no les interesa o a muy pocos les interesa el País. Estamos jodidos, toca desde la trinchera de cada uno hacer lo mejor por uno, por su familia, por su entorno (sociedad y ambiente). Toca dejar de escuchar a estas personas, estamos cansados de todos ellos.

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  11. Felipe

    Nadie niega que no seas fujimorista,
    Pero entonces si el resto no le crees, porque entonces votas por una persona que al igual que el resto de políticos tiene señales que sean corruptos y encima un agraviado que usaron el dinero cochino ganado por su padre que ya está probado por la justicia peruana. Tu proclamación de no ser fujimorista es deplorable cuando atacas a los otros políticos que buscan desenmascarar a Keiko, una fujimorista. Tu entrevista a ese señora que trabajo con ppk fue muy mala, preguntándole cosas tan subjetivas como que te parece ppk? O saber quien fue Sepúlveda 20 anios después. No Jaime, podrás defenderte pero nosotros vemos lo que haces en la tele, y eso te proclama en tus locuras por defender o atacar cuando se te da la gana.

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  12. Ugo

    La mejor columna del año, de mi nihilista preferido.. la leí 2 veces, que difícil es ser uno mismo y que bien le sale eso a Jaime Bayly. En hora buena, desde el borde de ese abismo, celebramos con emoción tus comentarios!

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comentarios

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